La luz solar es un bien preciado, sobre todo en aquellas regiones más húmedas donde las nubes son protagonistas en los meses más fríos del año, o bien, en aquellos hogares que no cuentan con demasiadas ventanas al exterior. Si vives en un lugar u otro, hemos preparado este artículo para que ti con el objetivo de que aprendas a sacar el máximo partido a los rayos solares ahora que ha llegado la primavera.

El sol puede hacer por las viviendas más de lo que pensamos, no solo como generador de energía, en aquellas que cuentan con instalaciones fotovoltaicas que les permiten producir su propia electricidad, sino para conseguir espacios armoniosos y alcanzar mayor bienestar y vitalidad. ¡Atento a estos consejos!

La importancia de la distribución. La ventaja de las viviendas tipo loft (o estudios) frente a los hogares con muchas paredes o espacios independientes, es que la luz natural puede inundar todo el recinto de manera homogénea. Si estás pensando en hacer una reforma integral en tu casa, apuesta por derribar todas las paredes que sean posible y crear habitaciones amplias y llenas de luz natural.

Las ventanas, cuanto más amplias mejor. Al igual que los espejos, los grandes ventanales contribuyen a aumentar visualmente el espacio de las habitaciones. ¿Sabías que si eliges el blanco como color de sus marcos también ayudarás a que penetre mayor cantidad de luz al reflejarla sobre sus perfiles? Por regla general, es recomendable que las ventanas ocupen un espacio equivalente entre el 10% y 20% de la superficie de cada habitación (una estancia de 10 m2 debería contar con ventanas de entre 1 y 2 m2).

¡Lo blanco es tendencia! La decoración de estilo nórdico es una de a las que le sienta mejor la luz del sol. Hay que tener en cuenta que en estos países la luz natural es un buen preciado, por ello, apuestan por una decoración basada en colores muy claros. Si apuestas por el blanco para las paredes, techos, cortinas y tapicerías, e incluso muebles, estarás contribuyendo a que la luz del sol se multiplique por todas las estancias.

La luz reflejada. Si tu hogar no destaca por su cantidad de ventanas o se trata de un inmueble que no tiene conexión con la calle, otro truco para amplificar la pequeña cantidad de luz solar que penetre en él es intentar reflejarla sobre espejos, muebles o cortinas translúcidas. Un material de construcción que te puede ser muy útil son los pavés, también conocidos como ladrillos cerámicos opacos que tienen la ventaja de dejar pasar la luz, pero permiten preservar la intimidad.

La luz artificial. Lo más probable es que por muchos consejos de esta lista que apliques tarde o temprano vas a necesitar la luz artificial (en días muy nublados, por la noche, etc.). En este caso, también hay que tener ciertos aspectos en cuenta, como por ejemplo, elegir bien dónde se van a colocar los puntos de luz o colocar reguladores para controlar la intensidad de esta, entre otros. Eso sí, hay que tener en cuenta que a mayor uso de la luz artificial el consumo (y el gasto) se incrementará. Si es posible, apuesta por colocar paneles solares para consumir tu propia energía. Seguro que en tu localidad hay instaladores fotovoltaicos autorizados que pueden aconsejarte para que comiences a ahorrar en tu factura de la luz.

No queremos terminar sin insistir en la idea de que cada elemento cuenta. Todo es importante de una manera u otra para crear mayor sensación de bienestar y vitalidad en tu hogar gracias a la luz solar. En este sentido, revisa también elementos textiles de tu decoración como los visillos, cortinas o estores, pues si son demasiado gruesos pueden impedir bastante el paso de los rayos solares.

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